miércoles, 1 de mayo de 2013


La educación y el ciclo de la eterna disconformidad

Ya van 4 Ministros de Educación, la cartera que ha presentado más dificultades durante los 4 años de administración del Gobierno de Piñera. Sin embargo, Carolina Schmidt, la última apuesta de la Presidencia, parece ser una esperanza para solucionar aunque sea en parte la serie de conflictos sociales que se han desatado por la descrita por muchos  “nula respuesta del gobierno ante los problemas educacionales”.

Sin embargo, cabe preguntarse, ¿cuál sería esa respuesta satisfactoria que está  buscando el país?

Movimientos sociales piden una educación gratuita, mientras que la derecha alega no recibir ningún tipo de reconocimiento a pesar de según ellos “haber hecho más por la Educación,  que la Concertación en 20 años”.

Ahora, si cada una de las posiciones tiene su propia postura, ¿llegaremos a algún acuerdo alguna vez?

Estamos insertos en el círculo vicioso de la disconformidad. Es decir, nunca llegaremos a darle en el favor a toda la ciudadanía, pues siempre habrá un sector de la población que esté en contra de las decisiones tomadas, aunque se favorezca a la mayoría. Esa minoría restante no dejará de demostrar su descontento luchando por tener a un sistema que les acomode más.

Esto es porque las metas e intereses son diferentes. La derecha, por su parte, defiende sus intereses económicos, pues saben que una educación gratuita para todos  trae consigo también un esfuerzo económico generalizado, incluyendo a los millonarios empresarios.

Y los movimientos sociales, luchan por una educación gratuita para que ésta sea tomada como un derecho fundamental e inherente al ser humano, y que además, existan igualdad de oportunidades.

Entonces, ¿cómo podemos pensar en llegar a un punto de acuerdo si tenemos metas absolutamente diferentes?

Tenía razón Chantal Mouffe  cuando acusó la estrecha relación que se establece entre la política y el conflicto, pues parte de la política misma es interceder y constituir las relaciones humanas. Por lo cual, podemos decir que sin éste tipo de discusiones, simplemente la política no tendría sentido, es más, probablemente no existiría con la misma avidez, ni tendría el mismo impacto.

Por lo mismo, así como parece ser imposible llegar a un acuerdo, es casi conveniente para la política que eso no pase.  No para la política pensando en partidos políticos específicos, sino pensando en la política como los proceso de igualdad y emancipación definidos por Ranciére.

Ahora, ¿es posible dar solución a las problemáticas sin asesinar a la política como tal?             Simplemente, no. Es posible apaciguar los ánimos de manera momentánea dando soluciones alternativas, y a su vez, para lograr encontrarlas es fundamental que uno de los dos, u ojalá ambos, puedan ceder.

Por ejemplo, la educación puede no ser gratuita para todos, imponiéndose un arancel diferenciado, y a su vez, la derecha debería permitir que se ELIMINE POR COMPLETO el lucro en la educación, que ésta no exista más en el Mercado, como un producto.

Y si hay algo en lo cual todos debiésemos estar de acuerdo, es en que la educación debe subir su nivel. Que no podemos seguir teniendo colegios con un rendimiento tan desastroso, ni debemos dejar que existan tantas diferencias en las evaluaciones de calidad (como el Simce), entre los diferentes colegios de nuestro país.

El cómo lo haremos, es parte del conflicto, el mismo que va a permitir que la política adquiera más fuerza y capte más interés de la ciudadanía.

martes, 30 de abril de 2013

El Simce 2012. ¿Mejoría o constatación de un problema?


El Simce 2012. ¿Mejoría o  constatación de un problema?

Fiesta en la Alianza por el alza de 9 puntos en el Simce de II Medio en matemáticas, de “un alza histórica” para el oficialismo. Sin embargo, las cifras de crecimiento, ¿son realmente satisfactorias?

La última prueba Simce, aplicada en 2012 a los estudiantes de Segundo Medio y Cuarto Básico en todo el país dio resultados supuestamente positivos el lunes pasado. Según la Agencia de Calidad de la Educación, en Matemáticas se produjo un alza de 9 puntos en el test de Segundo Medio, pasando de 256 puntos en 2010, a 265 el año pasado.

Según la institución, todos los establecimientos (municipales, particulares subvencionados y pagados), aumentaron sus puntajes. Asimismo, todas las regiones del país (a excepción de Atacama), mejoraron sus resultados (en 3 a 4 puntos en la mayoría de los casos).

En Lenguaje o Comprensión de Lectura, en cambio, los resultados se mantuvieron estables en ambos niveles. En Cuarto Básico el puntaje en Lectura se mantuvo en 267, tal como en 2012, pero en los últimos años, desde 2010, se constata una disminución de 4 puntos, lo cual obviamente no se destaca en los Medios de Comunicación.

Finalmente, en la prueba de Ciencias Sociales de Cuarto Básico también se registró una mejora de 3 puntos en los resultados, manteniendo la mejora estándar que se celebra en el gobierno.

Sin embargo, no puedo dejar de cuestionarme la efectividad de la mejora, ya que trabajar 3 años para mejorar 3 puntos, puede no sea la mejora sustancial que la sociedad chilena está esperando.

El Simce invita a preguntarse con cuánto aumento habrá conformidad y a planificar cuáles serían las principales medidas para generar cambios sustanciales en los ramos considerados esenciales, (lenguaje, matemáticas, historia y ciencias).

Es decir, ampliando lo que indiqué previamente, si llevamos 10 años aumentando 10 puntos aproximadamente, (de un máximo aproximado de 375), y si los colegios de Providencia tienen mucho mejores resultados que los colegios de La Florida por ejemplo, es que las municipalidades no se están haciendo cargo de sus instituciones académicas con el mismo ahínco.

Finalmente, el Gobierno indicó que las mejoras en los resultados del Simce develaron una disminución en las brechas entre ricos y pobres.

No obstante, si todos los colegios tuvieron un aumento similar, las diferencias entre ellos también son similares. En consecuencia, los colegios de más altos recursos, siguen obteniendo mejores resultados.

No justifiquemos. Necesitamos un cambio.

El terror a la pluma

La puntuación, la ortografía, la redacción, son sólo algunos de los elementos que es fundamental tomar en cuenta al momento de comenzar a escribir.

Cuando iba al colegio, un colegio particular subvencionado, como gran parte de los cristianos en Chile, tenía la firme convicción de que era una excelente escritora. Todos los profesores me aplaudían la redacción y ortografía, pero cuando llegué a la universidad, me di cuenta de la realidad.

Hoy, como Licenciada en Comunicación Social y estudiante de Magíster en Comunicación Política, creo ser capaz de expresar unas cuantas ideas. Sin embargo, tal como Sócrates, sólo sé que nada sé, es decir, soy consciente de que siempre es posible mejorar.

Porque ninguna inseguridad al escribir, me va a justificar de no expresar las ideas que nacen en mi mente cada vez que escucho a un magnífico Académico de la Universidad de Chile,  cada vez escucho los medios de comunicación (en que yo misma he ejercido), y cada vez que veo la decepcionante indiferencia de gran parte del país frente a la política.

Espero poder contribuir entregando diferentes visiones,  personales y/o académicas de las problemáticas actuales, y así contribuir en la necesaria tarea de despertar el interés de la sociedad hacia la política.